“Si juzgas a un pez por su habilidad de trepar a los árboles, vivirá toda la vida creyendo que es un inútil” 
 Albert Einstein

Reflexiona…

¿Qué hace tu hij@ tan bien que se le pasa el tiempo volando?

¿En qué actividades se junta su inteligencia y su pasión?

¿Pones tu foco en que vea sus fortalezas o sus debilidades?

¿Qué le dices cuando comete un error?

Aunque cambien de idea durante la infancia y juventud, explorar, usar y experimentar con sus talentos, potenciando sus fortalezas es el camino de la felicidad y el éxito profesional.

No obstante…

¿Cómo pueden seguir sus talentos si no saben reconocer sus fortalezas y aceptar sus debilidades?

¿Cómo van a tolerar la frustración si les pedimos ser buenos en todo?

¿Cómo entenderán que es importante desarrollar sus talentos, si sólo nos fijamos en cuántas ha suspendido, les ponemos un profesor particular para que apruebe y, a veces, les privamos de hacer aquello que más les gusta como castigo?

Cada individuo tiene un don. Su misión es encontrarlo, desarrollarlo y ponerlo al servicio de los demás para tener una vida plena y con significado.

¿Sabías que Steve Jobs no acabó la carrera? Fue autodidacta y recibió charlas de ingenieros de Hewlett Packard en los campus de verano.  Asistía como oyente en la universidad sólo a las clases que le interesaban.

¿Sabías que Matt Groening, creador de la serie Los Simpsons, decidió no seguir una carrera «de verdad», y pasaba el día dibujando e inventando historias cómicas para divertirse?

Muchas personas que dejaron atrás su vocación y pasión en aras de tener seguridad económica, luego se sintieron vacías y atrapadas.

Sea médico, ingeniero, científico, empresario, psicólogo, cocinero, bailarín, cantante, artista, dibujante, deportista, fotógrafo, piloto de dron… o se decante por cualquier profesión de las que aún ni conocemos,

Ayudémosles a que identifiquen y potencien su pasión y su talento.

Convertirles en exploradores de sus talentos es el mejor legado que puedes dejarles.